lunes, 28 de noviembre de 2022

¿Te acuerdas de Paolo Maldini?

 

 - El mejor defensa de todos los tiempos, o así lo vemos muchos aficionados al fútbol. Quizás le faltó ganar ese título internacional que le hubiera permitido hacerse con un Balón de Oro, pero Maldini no llegaría a disputar la Copa del Mundo de 2006, en la que Italia salió ganadora y Fabio Cannavaro ganador del esférico dorado.

Llegaría a alcanzar un tercer puesto por el trofeo individual, precisamente cuando su Milan se adjudicaba su cuarta Champions con el zaguero en sus filas, en 2003. Antes de retirarse, "Il Bello" levantaría una "orejona" más.
No hubo otro club para él, ya que siempre defendió el honor del A.C. Milan desde que debutó en la Serie A en 1988. Así, y hasta los cuarenta años de edad, el legendario defensor seguiría luciendo un mismo escudo, hasta 2009.

Maldini jugó toda su vida para el Milan.
- Quiso seguir la estela de su padre Cesare, quien también jugó para el Milan en su carrera como futbolista. Paolo Cesare Maldini recibiría siempre su apoyo, ingresando en la cantera de la entidad de San Siro a finales de los setenta.
Es de Milan de toda la vida (Italia), donde nació el 26 de junio de 1968. Seguro que muchos añoran su fútbol, ya que Maldini hacía de esto un deporte muy competitivo. Garra, técnica, experiencia, colocación, inteligencia y seguridad. Este tipo lo tenía todo, para jugar en la zaga y posiblemente en otras posiciones. Era defensa central, pero en ocasiones le hemos visto como lateral izquierdo. Creo recordar que en algún momento de su carrera también ejerció como mediocampista defensivo.
Con diez años ingresaría en un Milan al que no abandonaría jamás, disputando más de novecientos partidos entre todas las competiciones hasta el momento de su retirada. Avanzó por las categorías inferiores luciendo un talento especial que ya se veía de lejos, hasta que ya en su etapa como juvenil se prepararía para tener sus primeras citas con el primer equipo. En él coincidiría con grandes estrellas mundiales como Marco Van Basten, Franco Baresi, Ruud Gullit, Carlo Ancelotti, Alessandro Costacurta y Frank Rijkaard. Aquel sería el vestuario con el que la nueva perla italiana iba a hacer historia, haciendo que muchos gustosos del  fútbol sintiéramos simpatía por aquella fantástica escuadra lombarda. 

Aquel Milan sería un equipo de ensueño, el que empezaría a hacer grandes gestas con Arrigo Sacchi de entrenador y un joven Maldini que a punto estaba de debutar como profesional, aprendiendo de los más expertos, como el ya mencionado Baresi.

El 16 de octubre de 1988 tendría la oportunidad de jugar como titular por cortesía de Sacchi, quien le alinearía frente al Pescara para sacar positivos a domicilio. En un partido sin dificultades, los milanistas vencerían por 1-3.
Se ganarían a pulso el apodo de "Los Inmortales", siendo uno de los clubes más competitivos de Europa, con un fútbol sencillo pero vistoso. Así llegaría la primera Champions para Maldini en su carrera, que ya en su primer año con los mayores había disputado un buen número de partidos.

Al año siguiente volverían a adjudicarse la Liga de Campeones, con Paolo ya de titular indiscutible y figurando como una de las sensaciones en Italia. Haría su primer gol en la Serie A en una fácil victoria frente al Nápoles de Diego Armando Maradona (3-0).

Con esa clase de leyendas balompédicas tuvo que lidiar en defensa Maldini a lo largo de su carrera deportiva, pues él era otro ídolo mundial, internacional por Italia para asumir su primer Mundial en sede local, en Italia 90.
Ya era uno de los mejores defensas del mundo que a partir de entonces seguiría cosechando títulos con su Milan, logrando tres "Scudettos" consecutivos y otra "orejona" en 1994. Hasta finales de los noventa, su equipo continuó haciéndose con más galardones, aunque ya a cuentagotas. 

Pero la figura de Paolo Maldini siguió brillando, aunque siempre anheló con ganar algo con Italia. Injusticias de la vida, la selección azzurra sería campeona del mundo en Alemania 2006, sin el "L'eterno capitano" en sus filas.

Aunque ya era veterano, Paolo siguió figurando como uno de los mejores zagueros del mundo, ayudando al equipo de San Siro a conquistar otras dos Champions en 2003 y 2007, figurando la última como la quinta en su extensa carrera deportiva, además de seis títulos de liga y una Coppa Italia.

Paolo Maldini disputó con la selección italiana cuatro Copas del Mundo.


- Con casi cuarenta años continuó haciendo grandes partidos, aunque ya limitado por los esfuerzos físicos pese a que consiguió participar en 30 partidos durante la campaña 2008\09, su última con el A.C. Milan.
Por desgracia para el fútbol, Paolo Maldini se retiraría al término de aquel curso, dejando en la Serie A un total de 564 apariciones en las que hizo 26 goles. "Il Bello" colgaría las botas a los cuarenta años, homenajeado como merecía. 

Solo le faltó ganar algo como internacional, y eso que cerca estuvo en el Mundial de USA 94 y en la Euro de Bélgica-Holanda 2000. Brasil y Francia destrozarían los sueños del eterno zaguero italiano, que a lo largo de su trayectoria internacional concursaría en los Mundiales de Italia 90, Francia 98 y Corea-Japón 2002, además de otras dos Copas de Europa. En total disputó 126 partidos e hizo 7 goles. 

domingo, 27 de noviembre de 2022

¿Te acuerdas de George Mourad?


- Por su pasaporte, podría haber jugado para Líbano, pero acabó representando a Suecia hasta que se decantó por Siria, país del que posee sus raíces. Desde que debutó para el combinado sirio en julio de 2011, Mourad no ha vuelto a cambiar de bandera, interviniendo en algunos partidos más durante aquel año.
Empezó compitiendo en la Allsvenskan y terminó probando en varios países, pasando por el Brescia italiano, para luego competir en la Eredivisie con el Willem II, e incluso en la liga portuguesa con el Portimonense.

Hace ya años que se retiró tras jugar para el Utsiktens BK. George Mourad (جورج مراد) nació el 18 de septiembre de 1982 en Birut (Libano), pero sus padres son unos ciudadanos sirios que se trasladaron pronto a Suecia.

Este delantero pasó casi toda su infancia por tierras nórdicas, concretamente en la ciudad de Göteborg, donde empezó jugando al fútbol dentro del sistema juvenil del Västra Frölunda, con el que debutaría en el año 2000.
Durante los tres primeros años de su carrera ya empezó a asombrar a sus técnicos. Mourad era un delantero-tanque, de esos que tanto se estilan en el fútbol escandinavo, de poderoso remate aéreo y buen juego de espaldas. Con su fortaleza se las llevaba todas, y con ambos pies era un artillero letal de cara al gol.

Con el IFK Göteborg ya debutaría en la Allsvenskan, lo que corresponde al primer nivel sueco y en el que George dejaría 14 tantos en sus apariciones con el conjunto "Blåvitt", que se verían interrumpidas por sus probaturas en Italia.

Sería su primera experiencia en el extranjero. El delantero sirio ficharía por un Brescia que competía en la segunda división italiana, en la que iba a dejar un par de tantos en sus 6 apariciones con el cuadro lombardo.
Habiendo demostrado su valía fuera de Suecia, el jugador se animaría con otros retos foráneos, fichando por el Willem II en enero de 2008, con el que se dispuso para conocer la Eredivisie neerlandesa a las órdenes de Andries Jonker, quien vio con buenos ojos la llegada del sirio.

El 12 de enero de 2008, Mourad contaría con sus primeros minutos de liga, en una visita a Kerkrade para medirse al Roda. En poco menos de media hora, el atacante dejó detalles, y su equipo sacaría un valioso empate (1-1).

La tarea más complicada sería ganarse la continuidad en la competición neerlandesa, y el punta sirio se lo ganaría con buen juego, sacrificio y ese gol que le hizo al Heracles Almelo para llevarse el partido por 2-1.
Mourad seguiría en el Willem II y mejoraría sus registros para el ejercicio siguiente, llegando a marcar 3 tantos en 17 encuentros de liga. Aún seguiría un año más por Tilburg, pero ya contando con muy pocas opciones con los distintos entrenadores que por allí pasaron, así que tocaría un cambio de aires obligado.

Mourad acabaría la temporada jugando en Noruega con el Tromsø, de donde saldría para probar fortuna en otra de las ligas más conocidas de Europa, la portuguesa. En ella, el delantero iba a representar al Portimonense.

En el año 2011, George Mourad fue llamado para representar a la selección de Siria.


- Tendría tiempo a estrenar su casillero goleador en los 5 partidos que jugaría para la disciplina de Portimão, que en aquella campaña 2010\11 se vería descendiendo de nivel. George se marcharía a Irán, donde jugaría para el Mes Kerman.
De vuelta por Suecia, Mourad ficharía por el Syrianska, para luego atreverse con el fútbol chino, hasta que regresó a casa para jugar en el Örgryte. Con elUtsiktens BK disputaría los últimos partidos de su carrera, ya que se retiró en 2017.

George Mourad estuvo representando a la selección de Suecia desde sus secciones menores, y también hubiera podido jugar para Líbano por nacimiento. Al final, aceptó seguir sus raíces y empezó a jugar para Siria, con la que debutó en octubre de 2011. Durante ese año jugó 5 partidos y anotó un gol.

jueves, 24 de noviembre de 2022

De cerca: Alireza Beiranvand.


- Le estamos siguiendo más de cerca con su participación en el Mundial de Qatar, aunque tuvo que ser sustituido por protagonizar el susto de la jornada ante Inglaterra. Ya pudimos observarle en la Copa del Mundo de Rusia 2018, en la que lo jugó todo con Carlos Queiroz. También participó en dos ediciones de la Copa Asiática.

Actualmente jugador estandarte del Persepolis, Alireza Safar Beiranvand (علیرضا صفربیرانوند) también puede contar que ha estado jugando en otros clubes extranjeros. Primero lo intentó en la liga belga con el Royal Antwerp, y luego tuvo su oportunidad de competir en la liga portuguesa, con el Boavista.
Así que hemos tenido la ocasión de verle en acción más de una vez. Además de ese gran físico que le acompaña (con 1´94 de estatura), también hemos podido comprobar que es un cancerbero valiente y de buena colocación.

Beiranvand nació el 21 de septiembre de 1992 en Sarab-e Yas, Khorramabad (Irán). Ya desde muy joven tuvo claro que perseguiría un sueño a toda costa, abandonando su hogar para probar suerte en el fútbol por Tehran.

Estuvo viviendo en la calle, mendigando mientras aguardaba una oportunidad para dedicarse al fútbol. Primero lo intentaría con el Vahdat, y ya en 2008 sería aceptado en las filas del Naft Tehran, donde empezaría a destacar.
Jugaría para algunos de los equipos menores hasta que contó con sus primeros minutos en la competición copera, el 25 de octubre de 2011. Tendría la titularidad ante el Sport Club Damash, duelo en el que dejó sorprendentes actuaciones que llamarían la atención de los ojeadores del Persepolis.

Pero Beiranvand seguiría jugando para el Naft, y lo haría durante seis temporadas. Ya en la campaña 2014\15, el joven guardameta se quedaría a un paso de ganar aquella Hazfi Cup, pero el Zob Ahan se impondría en la final por 1-3.

Después de un año más jugando por Takhti, Alireza abandonaría el Naft para recalar en el Persepolis, que ya llevaba muchos años detrás del meta internacional. El 16 de mayo de 2016 firmaría un contrato de dos años.
Se establecería desde el principio en la titularidad, llegando a mantener un increíble récord de 718 minutos sin recibir goles. Los títulos irían llegando de la misma, empezando por ese reinado liguero que se inició en 2017 y se mantuvo hasta el 2020, año en el que iba a abandonar el equipo para probar lejos del país.

A finales de julio de 2020 ya se conocería su fichaje por el Royal Antwerp, equipo con el que iba a conocer la Jupiler Pro League de la mano de Franky Vercauteren. El iraní estaría por delante de Jean Butez y el croata Davor Matijas, llegando a participar en una decena de encuentros para el conjunto de Amberes.

Tras cumplir con aquel atractivo reto por Bélgica, Beiranvand se iba a atrever también con la liga portuguesa, pues la entidad de Amberes se lo cedería al Boavista el 10 de julio de 2021, donde sería recibido por João Pedro Sousa.

Alireza Beiranvand está disputando con Irán su segunda Copa del Mundo.


- No iba a ser una temporada fácil para el club de Oporto, y tampoco para Beiranvand, que iba a estar por detrás del brasileño Bracalli. En su año con el conjunto ajedrezado, el meta persa solo intervino en 8 partidos de la Primeira Liga.
Concluida la cesión, Alireza quedaría desvinculado del Antwerp y volvería al Persepolis, donde siempre iba a tener el sitio asegurado. Con el equipo de Azadi sigue acumulando registros, así como ganando más títulos que engrandecen su currículo. 

Ya lleva muchos años como internacional, con 54 partidos a sus espaldas y la experiencia de haber participado en dos entregas de la Copa Asiática y otras dos de la Copa del Mundo. Pudimos verle en Rusia 2018, y ahora está repitiendo en el Mundial de Qatar 2022, en el que no ha tenido un fácil inicio.

¿Te acuerdas de Ronaldo Nazário?



- Fue uno de los mejores delanteros que vi en vida. Actualmente presidente del un Real Valladolid de Primera, Ronaldo Luís Nazário de Lima se convirtió en toda una leyenda del balompié tras coronarse en dos ocasiones campeón del mundo, otras dos ganador de la Copa América y una Copa Confederaciones.
Poco fue reconocido su talento como futbolista, ya que obtuvo dos ediciones del Balón de Oro (1997 y 2002) y quizás mereció más, pues también fue un coleccionista de títulos con el Barça, Real Madrid e Inter de Milan.

Y eso que las lesiones acabarían marcando el final de su carrera, en la que dejó todo un ejemplo de competitividad, tanto en el campo como fuera del mismo. Muchos jugadores envidiaron el talento natural del gran Ronaldo Nazário.

El Barça nos descubrió a un gran Ronaldo.
- Nació el 18 de septiembre de 1976 en la bellísima Río de Janeiro. Pronto abandonaría sus obligaciones escolares, sobre todo cuando sus padres se separaron. Lo más normal era ver con un balón como fiel acompañante. Por las calles de Bento Ribeiro se veía su paso fugaz regateando a cualquier obstáculo que se le pusiese por medio.
Delantero rápido, voraz de cara al gol, oportunista y muy talentoso, Ronaldo era un jugador fuera de lo normal. Creo que no seré el único que aún recuerda perfectamente aquel gol que le hizo al "Compos", sorteando a toda la defensa a gran velocidad para hacer uno de los mejores goles que se han visto en la historia de este deporte.
Se le veía como un chico tímido, muy tranquilo. Sin embargo en el campo era una bestia imparable, un jugador cuyo físico era sorprendentemente alucinante, un tipo imparable. El mundo perdió un mal estudiante para ganar un gran futbolista... quizás el mejor futbolista de todos los tiempos. Pasó de jugar en sus inicios al fútbol sala a hacerlo en el São Cristóvão, de donde después se incorporaría al Cruzeiro en 1993.

En sus pasos por la competición brasileña dejaría 12 goles en 14 partidos, convirtiéndose en campeón del mundo en USA 94 sin la necesidad de disputar un solo minuto. Sin embargo ya se habían percatado de su calidad por Europa, por lo que viajaría a Holanda para confirmar su fichaje por el PSV Eindhoven.

Su adaptación al fútbol europeo fue realmente increíble, pasando fugazmente por la Eredivisie neerlandesa, en la que dejó la sorprendente cifra de 42 goles en 46 partidos, lo que le llevaría a fichar por el F.C. Barcelona.

Aún nadie era consciente de su talento cuando ese chaval pelón se presentó como nuevo refuerzo blaugrana para ponerse el mono de trabajo con el inglés Bobby Robson, quien pretendió hacer olvidar la "era Cruyff", misión cmplicada.
Pero fue Ronaldo quien eclipsó la brillante época del añorado "Dream Team" debutando en la Supercopa española a la grande, registrando su primer doblete para celebrar su primer título ante el Atlético de Madrid.

Debutó en la Liga Española en una victoria frente al Oviedo, el 1 de septiembre de 1996 (2-4). Aún dejaría pasar una jornada para "abusar" de sus grandes cualidades de cara al gol, empezando a ver puerta de dos en dos, tres en tres y con goles que enamoraron al público.
Ya en su primera temporada y única como blaugrana, Ronaldo logró hacerse con el "Trofeo Pichichi" al marcar 34 tantos, además de conquistar la extinta Recopa y la Copa del Rey.

El Inter acabaría llevándose a la gran sensación carioca para Italia, donde ya sería Balón de Oro y campeón de la Copa de UEFA. Pero en sus cinco años con la "nerazzurra" poco más conseguiría, además de padecer serias lesiones de rodilla, por lo que acabaría regresando a España.

Todos pensaron que sus problemas con las lesiones iban a frenar sus ganas de competir, pero durante su estancia en el Real Madrid, seguiría demostrando un gran nivel, en una potente escuadra a la que se conoció como el equipo de los "Galácticos" formado por los Zinedine ZidaneDavid Beckham, Roberto Carlos, Raúl y un joven Iker Casillas.
En su etapa de blanco ganó dos Ligas, la Intercontinental, otra Supercopa española, otro trofeo al máximo goleador y su segundo Balón de Oro, dejando en España unos números totales de 117 goles en 164 partidos.

Ronaldo fue dos veces campeón del Mundo con Brasil, y subcampeón en Francia 98.


- Con su última etapa en el Milan se iría desvaneciendo poco a poco esa estrella que tanto brilló. Acabaría retornando a su Brasil natal para jugar en el Corinthians, para en 2011 dar por finalizada su carrera de futbolista.

En el capítulo internacional habría mucho que decir, pues es uno de los más grandes delanteros brasileiros de la historia, casi tan rutilante como Edson Arantes "Pelé", con el que siempre quisieron comparar.
Sus números se resumen en 98 partidos y 62 goles, siendo ya campeón del mundo en 1994 y repitiendo -ya como protagonista- en Corea-Japón 2002. Además conquistó dos Copas de América (1997 y 1999), así como la Copa Confederaciones en 1997. Pocos podrían compararse al gran Ronaldo Nazário.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

¿Te acuerdas de Eugene Galekovic?


- Ya que estamos en época de Mundial, recordemos a uno de los guardametas australianos que se han permitido el lujo de acudir a un torneo de tan alto prestigio, aunque no llegase a debutar. Galekovic estuvo presente en Sudáfrica 2010, pero fue la tercera opción de los "Socceroos", ya que el meta titular era Mark Schwarzer.
Apenas tuvo recorrido internacional a nivel de clubes, ya que lo único que hizo es probar en Portugal con el Beira Mar. El resto lo hizo por su país, jugando para equipos como el Melbourne Victory y Adelaide United.

Eugen Josip Galekovic fue un cancerbero de ascendencia croata que nació en Melbourne (Australia), el 12 de junio de 1981. En un barrio de su ciudad natal, empezaría jugando a nivel amateur, con un club llamado Chelsea Hajduk.

En Endeavour Hills estuvo hasta 1997, aún cuando no sabía si seguir jugando al fútbol o decantarse por el rugby, ya que también representaba al St Bede's College, aunque esto lo hacía cuando podía y siempre en competición escolar. También jugaría al balompié en el Gippsland Falcons, de la National Soccer League.
Pronto se inclinaría por seguir con su trayectoria balompédica, motivado por sus óptimas condiciones físicas, con casi metro noventa de estatura y gran agilidad para atajar balones. Sobre todo, destacaba por su serenidad.

Pasaría a jugar para los Bulleen Lions, donde ya casi finalizaría el milenio con el Melbourne Knights, de donde pasaría al Eastern Pride y, ya directamente, al South Melbourne. Con el último al fin se iba a profesionalizar.

Galekovic tendría que conformarse con ser la sombra del meta titular, que entonces era Dean Anastasiadis. Hasta el 2002 no conseguiría debutar, y lo haría en terreno conocido, en el Lakeside Stadium y contra Melbourne Knights.
Entonces, era Michael Theo quien acaparaba todos los minutos bajo palos, pero Eugene no tardaría en sentarle en el banquillo, aprovechando al máximo cada juego para ganarse la titularidad antes de terminar su primera campaña por Albert Park, con quince partidos disputados.

Aguantaría un año más en el South Melbourne, gozando siempre de todo el protagonismo en la portería para captar la atención de muchos clubes extranjeros. Incluso llegarían propuestas desde el viejo continente.

Viajaría hasta Portugal para probar fortuna con el Beira Mar, que entonces se hallaba en la primera división portuguesa. En un equipo que precisaría de la ayuda de varios entrenadores, Galekovic empezaría bajo las órdenes del inglés Michael Wadsworth, pero entonces era Pavel Srníček el portero titular.
Paulino Silva le daría sus primeros minutos de liga, en un partido contra Académica que se cerraría con empate a uno. El australiano jugaría otro encuentro más, participando en otro empate ante el Vitória de Guimarães (2-2).

Su breve estancia por el fútbol portugués acabaría con malas sensaciones personales y colectivas, ya que el Beira Mar acabaría descendiendo a la segunda categoría al término de aquella campaña 2004\05, la única para Galekovic.

En 2010, Galekovic acudió al Mundial de Sudáfrica 2010, aunque fue suplente.


- Aún le quedaba mucha carrera por delante, así que volvería a su país para fichar por un Melbourne Victory con el que ganaría los primeros títulos de su vida antes de recalar en el Adelaide United, donde aún le iría mejor.
Con el Adelaide jugaría 238 partidos, celebraría grandes gestas y siempre sería el dueño de la portería. Se mantendría así hasta el 2017, momento en el que fichó por el Melbourne City. Con este equipo aguantaría un par de años más.

Pim Verbeek le llevó a participar en el torneo más importante para todo futbolista. Galekovic acudió a la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, en la que no tuvo minutos. Su compañero Schwarzer lo jugaría todo. Además de concursar en la Copa AFC 2015, Eugene completó 8 actuaciones con la selección australiana. 

martes, 22 de noviembre de 2022

De cerca: Mohammed Al Owais.


- ¿Os acordáis de Mohamed Al Deayea?. Fue el mejor portero saudí que se vio en la historia de los mundiales de fútbol, un ejemplo a seguir que ya tiene sucesor. Se trata de su tocayo Al Owais, a quien ya pudimos ver en la Copa del Mundo de Rusia 2018 y ya está dando que hablar en Qatar 2022.
Hoy hemos presenciado un partidazo de Arabia Saudí, capaz de doblegar a la Argentina de Lionel Messi por 2-1 y, gracias sobre todo, a las increíbles actuaciones de este guardameta que pertenece a Al Hilal Saudí.

Tanto ha atajado este brillante portero árabe, que también ha protagonizado el susto de la jornada al chocar de forma terrible contra su compañero Yasir Al Shahrani. Por fortuna, parece que el valiente defensor está fuera de peligro.

Mohammed bin Khalil bin Ibrahim Al-Owais (محمد العويس) ya es un jugador con cierta experiencia y veteranía, pues acaba de hacer 31 años. Nació el 10 de octubre de 1991 en Al Hofuf, perteneciente al oasis de Al Ahsa (Arabia Saudí).
Hoy ya hemos podido comprobar la clase de guardameta que es, y aún le avalan los años que lleva jugando en la Liga profesional saudí. Se trata de un tipo muy ágil, con tremendas estiradas, buen dominio con el balón en los pies y seguro en las salidas, especialmente en los balones aéreos.

Criado en Riyadh, practicó todo tipo de deportes desde niño, pero el fútbol fue lo que más le llamó la atención. Eligió ser portero, y así fue probando por los distintos clubes que fueron naciendo en su ciudad natal.

Pero su primer club profesional sería el Al Shabab, donde recibiría formación durante unos años hasta entrar a formar parte del primer equipo en 2011. En sus primeras convocatorias con el equipo de Riyadh, Al Owais tuvo que conformarse con ser suplente de Walid Abdullah, que ya tenía sus años de experiencia.
Pero una lesión de Walid, haría que Mohammed contara con sus primeros minutos en cuestión de meses, eso sí, no se haría con la titularidad hasta la campaña 2015\16, cuando llegó a disputar 22 encuentros de liga.

Al Owais no solo se ganaría el sitio en las alineaciones del Al Shabab, también celebraría los títulos de la The Custodian of the Two Holy Mosques (Kings Cup) y la Supercopa nacional de 2014. Pronto debutaría para la selección nacional.

El meta de Al Ahsa ya se había labrado una reputación en el país, habiendo disfrutado de más de una treintena de partidos en la competición saudita en los años que estuvo defendiendo la camiseta de Al Shabab.
Consta que tuvo ofertas de otros países cercanos, pero Al Owais continuaría en Arabia Saudí, ya que ficharía por el Al Ahli Saudi F.C. el 18 de julio de 2017. Desde su llegada a Jeddah, Mohammed se ganaría la titularidad, participando en su primera campaña en 24 partidos de la competición liguera.

Al Owais es el portero titular de la selección saudí en el Mundial de Qatar 2022.


- No hubo títulos que destacar en sus casi cinco temporada jugando para Al Ahli, club que abandonaría a finales de enero de 2022 para recalar en el Al Hilal, al que llegaría a tiempo para celebrar el campeonato liguero.
Al Owais no hizo más que confirmar su talento bajo palos, y seguro que tras su participación en Qatar 2022 va a contar con muy buenas ofertas de otros continentes. Seguro que su nombre ya está en la agenda de algún club europeo.

Solo hay que tomar nota del gran partido que hizo hoy contra Argentina. Mohammed Al Owais fue uno de los grandes protagonistas en la victoria ante la albiceleste (2-1), uno de los héroes árabes de la jornada. Lleva 43 partidos como internacional, y ya estuvo presente el Mundial de Rusia 2018.

jueves, 17 de noviembre de 2022

¿Te acuerdas de Dennis Bergkamp?



- Gran futbolista de los años noventa y más allá. Dennis Nicolaas Maria Bergkamp siempre fue uno de los nombres favoritos entre los mejores futbolistas de la época, aunque en su carrera se vio negado a obtener el Balón de Oro.
Le fallaron los mejores títulos a nivel de clubes, así como los que tampoco pudo conseguir con una Holanda que cuajó un fantástico papel en el Mundial de Francia 98 con él como fiel protagonista. Lástima que los neerlandeses no pudieron pasar de las semifinales. También llegaría a las semis de Suecia 92 y Bélgica-Holanda 2000.

No le gustaba nada viajar en avión, sin embargo tuvo que jugar para equipos lejanos a su país, primero en Italia con el Inter y después con un Arsenal al que representaría durante más de una década en la Premier League.

Bergkamp estuvo en el Arsenal más de una década.
- Su fobia aérea viene desde el Mundial de USA 94. Cierto es que siempre le había dado respeto el arte de volar, pero un pequeño susto en el viaje a los Estados Unidos le obligaría a tomar la determinación de prescindir de las aeronaves como medio de transporte. 
Es curioso que haya recibido el nombre de guerra de uno de los grandes héroes cinematográficos teniendo en cuenta esa aerofobia. Y es que a Bergkamp le apodaron "Iceman", apodo que recibía Val Kilmer en la taquillera película de "Top Gun". No obstante, quien fallecería en accidente aéreo sería "Goose" (Anthony Edwards), el fallecido amigo de la estrella hollywoodiense Tom Cruise. 
Quizás le pegaba más "Goose" que "Iceman", aunque supongo que físicamente se asemejaba más a Kilmer. Además, Dennis proviene de un país más bien frio, ya que nació el 10 de mayo de 1969 en Amsterdam (Países Bajos). Se crió en un suburbio de clase trabajadora y de fe católico-romana, aunque ir acudir a la iglesia no era lo suyo. Lo que más le entusiasmaba a Bergkamp era el fútbol, siendo entrenador en sus inicios por Johan Cruyff, uno de sus grandes ídolos futbolísticos y de quien siempre guardará un grato recuerdo.

Y es que a los once años entró a formar parte del sistema juvenil del Ajax, donde estuvo formándose durante cinco años antes de que Cruyff le concediese la oportunidad de ejercitarse con el primer equipo, listo ya para debutar.

El 14 de diciembre de 1986 tendría su ansiado debut ante el Roda, en una Eredivisie en la que competiría durante casi siete años rodeado de otros grandes talentos neerlandeses. Eran los grandes años de los Marco Van Basten, Ruud Gullit, Hans Van Breukelen y Frank Rijkaard.
Dennis tardaría algo más en salir del país, convencido de un talento increíble que lucía por la línea de medios, ya que jugaba como mediapunta, dotado de una técnica exquisita con la que lograba buenos goles y asistencias.

Ya era un reconocido futbolista internacional cuando, como muchos compatriotas, decidió aterrizar en Milan. Pero Dennis Bergkamp ficharía por el otro gran equipo de la ciudad lombarda, el Internazionale, al que se unió en 1993.

El fútbol milanés se estaba poniendo de moda y los jugadores holandeses mucho tendrían que ver. Osvaldo Bagnoli sería quien le haría debutar en el calcio italiano, en una victoria local frente al Reggiana por 2-1.
Un par de jornadas después haría su primer tanto para el Inter, el que daría paso a otra victoria ante el modesto Cremonese. Junto a profesionales de la talla de Walter Zenga, Bergomi, Fontolan y el ruso Igor Shalimov, el mediocampista neerlandés haría una gran temporada que concluiría con la conquista de la Copa de la UEFA.

Bergkamp solamente estaría dos años en territorio italiano, dejando claras muestras de su calidad, aunque sin poder obtener más títulos importantes ante la gran competencia de un A.C. Milan más potente.

Pero si hubo un club en el que triunfó "Iceman", ese sería el Arsenal, donde pasaría la mayor parte de su carrera deportiva. A Londres llegaría en 1995, después de haber realizado una maravillosa actuación en el Mundial de Estados Unidos. Arsène Wenger aún no se sentaba en el banquillo de Highbury, pues Bruce Rioch sería quien le recibiría en el vestuario de los "Gunners".

Bergkamp concursó con Holanda en tres Eurocopas y dos Mundiales de fútbol.


- Al lado de muchos veteranos del fútbol inglés, Bergkamp acabaría siendo el líder del centro del campo, un hombre determinante para que el Arsenal celebrase tres títulos de liga, entre otros, y a punto estuviese de alcanzar el título de la Champions League en 2006.
Durante once largos años "voló" con el club de Highbury, donde se sintió importante y un ídolo para los "Gunners". En sus años compitiendo en la Premier League, Dennis hizo unos números de 315 partidos y 87 goles.

Con la selección de los Países Bajos también estuvo cerca de conseguir importantes títulos, alcanzando las semifinales de las Eurocopas de Suecia 92 y Bélgica-Holanda 2000. Disputó los Mundiales de USA 94 y Francia 98, ocupando en el último un cuarto lugar. Su trayectoria internacional se resume en 79 partidos y 37 tantos anotados.

¿Te acuerdas de Stéphane Gillet?

- Recordemos al que muchos dicen fue el mejor portero luxemburgués que se recuerda. Al menos, parece que su currículum no quiere llevarle la...